4 consejos para ayudarte a aprovechar los beneficios de caminar

parte inferior de las piernas de una mujer caminando al aire libre
Un paseo tranquilo por el vecindario puede brindarte muchos beneficios.

Por Catherine Santino

En ocasiones, encontrar la motivación para realizar una caminata larga puede ser un poco difícil. Sin embargo, es una de las mejores maneras de incorporar ejercicio en tu rutina diaria.

La caminata puede proporcionarte la dosis diaria de luz solar y te ayuda a que el cerebro libere sustancias que producen bienestar bien merecido, como la serotonina y las endorfinas. De acuerdo con Mayo Clinic, caminar no solo puede estimular el metabolismo y fortalecer los músculos, sino que también puede mejorar tu estado de ánimo general. "Mientras más rápido, más lejos y más frecuentemente camines, mayores serán los beneficios", explica la fuente.

A veces, para realmente aprovechar los beneficios de caminar y llegar hasta el final, tienes que ser un poco creativos. A continuación, se brindan cuatro consejos para ayudarte a hacer exactamente eso.

1. Sube las escaleras

Usa las escaleras en lugar del ascensor para subir hasta tu oficina. Si trabajas en un piso muy alto, trata de caminar una parte del trayecto. Antes de que te des cuenta, es posible que puedas emprender toda la caminata.

2. Camina con un amigo durante el almuerzo

Sí, puedes seguir disfrutando de los beneficios de caminar incluso si tienes un trabajo de escritorio de 9 a 5. Toma a un compañero de trabajo y realiza una caminata en el horario del almuerzo o incluso inicia un grupo de caminata en la oficina. De esa manera, tienes a alguien más para que te ayude a ser responsable con tu caminata diaria. También tendrás la oportunidad de socializar con tus compañeros de trabajo mientras realizas tus ejercicios diarios. Es una situación en la que todos ganan.

Además, tendrás la ventaja del sol: obtener esa importante dosis diaria de vitamina D.

3. Ponte de pie cada una hora

Aunque solo sea un paseo hasta el dispensador de agua fría o una vuelta alrededor de la oficina, intenta ponerte de pie y moverte cada una hora para que tu sangre fluya. Es posible que te sorprendas de cuánto realmente pueden sumar estos pasos.

4. Camina en el gimnasio

Si caminar es lo que te gusta pero no hay ningún lugar conveniente para que salgas a caminar al aire libre, intenta ir al gimnasio y caminar en la cinta. Tu vista no será tan espectacular pero aún así puedes aprovechar los beneficios de caminar en un lugar cerrado en donde te sientas seguro y calentito.

Existe un motivo por el cual se aconseja no correr antes de que puedas caminar. Un paseo tranquilo por el vecindario o caminar una milla en la cinta pueden brindarte muchos beneficios. Además, ¡el cuerpo (y e cerebro) te lo agradecerán!

Como siempre, consulta con un médico antes de comenzar cualquier programa de ejercicios. Consulta toda la exención de responsabilidades médicas aquí.