5 consejos para hacer que tu primer día en el gimnasio sea excelente

Mujer registrándose en la recepción de un gimnasio Planet Fitness
Cuando entras por primera vez, el gimnasio puede ser un lugar aterrador. Pero no tiene por qué serlo.

Por Steven Auger

Un viejo adagio reza: la vida comienza fuera de tu zona de confort. Para quienes se unen a un gimnasio por primera vez, o que ahora pertenecen a un nuevo gimnasio, entrar en ese primer día puede ser abrumador. Todavía recuerdo mi primer día, hace 17 años. La incertidumbre y el miedo de que te critiquen puede ser razón suficiente para querer darte la vuelta. No obstante, si dejas que el miedo te detenga, ¡te perderás todo lo que el gimnasio tiene para ofrecerte! Estos son cinco consejos para disfrutar de tu primer día, basados en mis propias experiencias.

1. Recuerda por qué te inscribiste

La razón predominante de unirse a un gimnasio probablemente tenga que ver con algún aspecto de tu salud. Primero comencé a mediados de enero solo para tener un lugar cerrado donde correr durante los meses invernales para permanecer en forma.

Tal vez buscas diferentes maneras de estar activo, intentas perder algo de peso o buscas unirte a una nueva y estimulante comunidad. A medida que entras por la puerta en ese primer día, recuerda por qué te inscribiste al gimnasio en primer lugar y enfócate en que estás dando el primer paso en un camino positivo.

2. Mantente listo

Cuando comencé a ir a un gimnasio, quedaba muy cerca de mi trabajo. Un par de compañeros de trabajo eran socios activos así que me llenaron la cabeza con el equipo de ejercicios cardiovasculares que ofrecía, la cantidad de personas que iban después del trabajo y cómo eran los socios y el personal. Más tarde fui y uno de los integrantes del personal me ofreció un recorrido, incluidas las instalaciones de vestuarios, antes de que me inscribiera oficialmente.

En la actualidad, a menudo puedes realizar un recorrido virtual (¡Perfecto! Muchos clubes de Planet Fitness ofrecen recorridos virtuales). Revisa el sitio web del club para asegurarte de que tenga el equipo necesario para permitirte cumplir tus metas. (Por ejemplo, si estrictamente quieres ejercicios cardiovasculares, no querrás un lugar con solo algunas trotadoras.) Si todavía tienes preguntas, acércate y realiza un recorrido en persona.

3. Busca tu zona de confort

Cuando entras por primera vez, el gimnasio puede ser un lugar aterrador. Entre las complejas máquinas y todas las personas que parecen saber lo que están haciendo, a veces puede parecer que no es tu lugar. Para contrarrestar esa sensación, busca algo que te ponga a gusto y puedas entrar en la onda. Si ya has realizado un recorrido antes, deberías estar familiarizado con el terreno, así que ya sabes qué hay disponible para ti. Cuando comencé a ir a un gimnasio, me gustaba mucho correr. Al principio, me sentí intimidado, pero saber que podía entrar y subirme a una trotadora me ayudó a sentirme más cómodo. Busca tu trotadora.

4. Los números son fuertes

Cuando comencé a ir a un gimnasio, no encontré un compañero de ejercicio de inmediato. No obstante llegué a darme cuenta de que todos tienen un primer día en el gimnasio. Todos somos novatos en algún momento, así que no hay razón para sentirse intimidado por aquellos que te rodean. Considera invitar a un amigo a que se inscriba contigo para que puedan exigirse mutuamente. Si no tienes un compañero de ejercicio ahora, no te estreses. En poco tiempo, encontrarás con naturalidad alguien con quien conectarte.

5. Mantente motivado

La aventura con el ejercicio de cada uno es única. De tanto en tanto, todos necesitamos motivación. Para mí, los elogios que recibía de amigos y familiares siempre me hacían sonreír y me impulsaban a trabajar más duro durante mi siguiente rutina. Para obtener otro tipo de motivación, visita Planeta de Triunfos: una comunidad en línea para socios de Planet Fitness donde pueden compartir sus historias de éxito, y recibir y brindar apoyo. Verás a socios que han perdido hasta 150 libras, y han recibido una avalancha de comentarios positivos y alentadores por parte de otros socios. ¿Qué mejor manera de seguir motivado que sentir el apoyo de tus compañeros de gimnasio?

¡Espero que estos consejos de gimnasio te ayuden en tu propia aventura con el ejercicio!