5 malos hábitos en el gimnasio que podrían estar deteniéndote

mujer tomando agua
Si estás comprometido con tu trabajo en el gimnasio, evita estos malos hábitos que podrían retrasar tu progreso.

por Lindsay Tigar

 

Si te encuentras en el camino a mejorar tu salud, es esencial desarrollar una rutina de gimnasio constante y efectiva.

¿Qué es igual de importante? Asegurarte de evitar malos hábitos en el gimnasio que podrían retrasar tu progreso, cansarte, o incluso incrementar el riesgo de sufrir una lesión.

La parte más difícil para la mayoría de los principiantes, e incluso para los guerreros entrenados y experimentados, es conocer con exactitud qué podría estar evitando el progreso. Desde saltarse los estiramientos porque estás demasiado cansado hasta consumir más proteína de la que tu cuerpo necesita, a continuación se presentan cinco malos hábitos en el gimnasio que debes evitar.

1. Saltarte el calentamiento

Cuando sientes ganas de comenzar una rutina de ejercicios (o estás apurado por llegar a la oficina), puede resultar tentador saltarte algunos ejercicios livianos antes, y estirar después, de tus ejercicios. Pero esta es la cuestión : Muchos estudios han demostrado la importancia de estos pequeños períodos de preparación y recuperación

Cuando no te tomas un momento de relajación para comenzar o terminar una sesión de ejercicios de una hora, puedes experimentar más dolor en tus músculos y corres el riesgo de agotarlos. Debido a que los calentamientos y la relajación tienen el objetivo de ayudar a tu cuerpo a procesar oxígeno y regular tu ritmo cardíaco, el estiramiento puede ayudar a que te mantengas ileso, saludable y a tu nivel óptimo de rendimiento.

2. Ingerir demasiada proteína

En los últimos años, muchos entusiastas del ejercicio han incorporado proteína a sus dietas, a veces más de la que necesitan. Si bien se recomienda que los hombres y las mujeres consuman cantidades diferentes de proteínas en relación con su peso y metas de entrenamiento individuales, si constantemente buscas fuentes de proteínas antes y después de tus ejercicios (además de las que están presentes en la comida cotidiana), ¡probablemente estés consumiendo en exceso!

¿Te preguntas por qué esto forma parte de la lista de los malos hábitos en el gimnasio? Los estudios han demostrado que el exceso de proteína puede producir deshidratación y aumento de peso; provocar problemas digestivos, y aumentar tu riesgo de padecer enfermedades cardíacas.

3. No beber suficiente agua

Si no estás consumiendo suficiente H2O durante tus visitas al gimnasio, es probable que experimentes alguna incomodidad. Sin importar la estación o el tipo de ejercicio que realices, el agua es esencial para mantener sanas las funciones corporales.

Cuando nos ejercitamos, perdemos agua a través del sudor, y si no bebes agua antes, durante y después del ejercicio, podrías privar a tu sistema de los nutrientes que necesita para continuar funcionando. Como indican los estudios, no priorizar la ingesta de agua puede tener un impacto negativo en el peso, el rendimiento, los niveles de energía y un sinnúmero de otros aspectos relacionados con tu salud y condición física. ¡Salud!

4. Ejercitarse todos los días

Una vez que te sientes cómodo con tu rutina de gimnasio, puedes sentir la necesidad de ir más allá de tus límites. En consecuencia, uno de los malos hábitos más comunes en el gimnasio consiste en saltarse los días de descanso.

Estudios recientes muestran que un día de descanso es en realidad más saludable para tu cuerpo, ya que te brinda el tiempo adecuado para recuperarte y reducir la inflamación. Sin este descanso, eres más propenso a sufrir lesiones o a experimentar pérdida ósea.

¡Considéralo como la autorización para pasar algo de tiempo alejado del gimnasio! Puedes estirarte, relajarte y prepararte para los ejercicios de mañana.

5. Olvidarse de la postura

¡La postura es importante! Y no solo cuando levantas pesas. La postura es un factor importante en todos los ejercicios. Cuando no colocas tu cuerpo de manera correcta, puedes hacer que tus músculos y articulaciones se esfuercen innecesariamente (y pierdas los beneficios del ejercicio). Si no estás seguro sobre cómo mover tu cuerpo adecuadamente durante un ejercicio, ¡no tengas miedo de pedir ayuda !

Como siempre, consulta con un médico antes de comenzar cualquier programa de ejercicios. Consulta toda la exención de responsabilidades médicas aquí.