Cambiemos actos aleatorios de amabilidad por actos regulares de amabilidad.

mujer en una trotadora, levantando el pulgar

por Planet Fitness

Todos los días en un club de Planet Fitness, encontrarás personal amigable y acogedores que chocan las manos con quienes van al gimnasio y charlan con los socios y los llaman por sus nombres; todo con la intención de crear un ambiente en el que todos se sientan cómodos y motivados durante sus ejercicios.

Como sede de la Judgement Free Zone®, sabemos las cosas asombrosas que son posibles cuando las personas se sienten como en casa. Por eso estamos expandiendo nuestra filosofía de amabilidad más allá de nuestros clubes y en nuestras comunidades a través de nuestra iniciativa de caridad, La Judgement Free Generation®. Nuestra misión es fortalecer a una generación para que crezca y contribuya a un planeta más libre de críticas; un lugar donde todos se sientan como en casa.

Para lograr esta misión, le estamos pidiendo a las personas que reflexionen sobre la amabilidad; en particular el concepto de actos aleatorios de amabilidad. Creemos que la amabilidad no debería ser para nada aleatoria. En cambio, debe practicarse con frecuencia y con intención.

Desarrollado en asociación con el Centro Nacional de Prevención contra el Acoso de PACER, una de las más importantes organizaciones sin fines de lucro que previene el acoso del país, a continuación les presentamos cinco consejos para criar hijos consistentemente amables:

 

  1. Dar el ejemplo de comportamiento amable. Imitar puede ser algo bueno. Tus hijos siempre están mirando y aprendiendo de lo que haces, así que recuerda mostrar amabilidad con regularidad y con todos en el día a día, desde sus maestros en la escuela hasta los camareros en un restaurante o el cartero. Incluso cuando estés cansado, estresado o distraído, tomarte un momento para recordar, que el ejemplo de comportamiento que des será el comportamiento que copien, hace la diferencia. 

 

  1. Observar y aprender. Ya sea que vean una película juntos o estén esperando en el supermercado, tu hijo tendrá muchas oportunidades de observar ejemplos de comportamiento amables y crueles. Estimula a tu hijo a pensar cómo las interacciones que observó impactan a los involucrados, de manera positiva o negativa. Esas interacciones pueden servir de lección para el futuro.
     
  2. Atrapado siendo amable. Los niños escuchan todo el tiempo acerca de lo que no deberían hacer, pero ¿qué me dices de lo que sí deberían hacer? Reafirma el comportamiento amable con el reconocimiento de ejemplos específicos y la promoción del diálogo acerca de lo que hicieron y por qué es importante, como por ejemplo: “Estoy orgulloso que integraste al nuevo estudiante de la escuela hoy en el patio. ¿Cómo crees que se sintió?”

 

  1. Ejercitar la amabilidad a diario. Aprender a ser amable es como aprender un deporte o a tocar un instrumento. Convierte a la amabilidad en un ritual diario, reflexionen sobre algo amable que hayan visto y discutan como familia para ayudar a que tus hijos desarrollen la memoria muscular y conviertan a la bondad en algo natural.
     
  2. Imagínate si... Pídele a tus hijos que piensen en la perspectiva de personas con las que no hablan normalmente, como el nuevo estudiante de la escuela, el estudiante que se vé diferente de ellos o el estudiante al que molestan. Pregunta, “¿Cómo te sentirías si…?” para ayudar a que tu hijo vea cómo impactan las acciones en los demás.

 

La amabilidad es como un músculo. ¡Lo ejercitemos con regularidad!

Junto a nuestros socios, asociados y franquiciados, estamos orgullosos de haber donado más de $4 millones a nuestros socios de caridad para apoyar los esfuerzos a favor de la amabilidad y de prevención del acoso. Obtén más información acerca de la Judgement Free Generation® y de nuestros esfuerzos por detener el acoso y fomentar la amabilidad en planetfitness.com/giving-back.