Por qué no importa qué tan rápido corres

pies corriendo en una trotadora
Deberías sentirte orgullo de cada carrera, sin importar la velocidad a la que corras. Dar esos primeros pasos es un gran logro que deberías celebrar.

Por Mary Lambkin

Las personas corren por diferentes razones. Algunos intentan ponerse en forma o liberar estrés y otros disfrutan de correr para desafiar sus límites y explorar nuevos lugares.

¿Qué tienen en común todas estas razones? ¡Todas pueden alcanzarse sin importar la velocidad a la que corras!

Si hablamos de sacar provecho a la actividad de correr, simplemente no importa la velocidad a la que lo hagas. Esta es la razón.

Sentirás placer al correr sin importar la velocidad a la que corras

¡El "placer de los corredores" es real! El ejercicio lleva a liberar endorfinas, entre otros químicos, en el cerebro. En pocas palabras, estos químicos ayudan a generar sensación de felicidad.

Curiosamente, un estudio reciente descubrió que el ejercicio aeróbico moderado (lo cual incluye correr de manera lenta y relajada) libera endorfinas relacionadas con la euforia y el placer. Esto quiere decir que puedes lograr el placer de los corredores aunque vayas a una velocidad más lenta.

Quemarás la misma cantidad de calorías (¡o más!)

Ya sea que vayas al frente o al final del pelotón, seguirás quemando suficientes calorías. De hecho, de acuerdo con Runner's World, "al correr a cualquier velocidad se queman 100 calorías por milla". Esto sin mencionar que, mientras más lento vayas, más kilómetros acumularás y más calorías quemarás.

Así que, si estás corriendo por primera vez, ¡tienes mucho para alcanzar! Incluso si te tomas tu tiempo en la trotadora, tu trabajo avanzará mucho.

Deberías correr por diversión, no por la gloria

El ejercicio puede ayudarte a mejorar tus niveles de autoestima y seguridad, ya sea que corras una milla en 8 minutos o en 15 minutos. De hecho, es posible que, quienes corren simplemente para divertirse, se sientan más seguros que los corredores competitivos, que están constantemente comparando sus récords personales con los de otras personas. Siempre que corras para ti, y no para alguien más, deberías sentirte orgulloso de cada trote, sin importar la velocidad a la que corras.

Puedes disfrutar de las vistas con más tranquilidad

Cuando corres a un ritmo cómodo, tienes la oportunidad de disfrutar cada paso de tu recorrido. Si mantienes un paso lento y constante (para que puedas concentrarte en disfrutar de la carrera) puedes perderte con más facilidad en un programa de TV en la trotadora o admirar el paisaje mientras exploras un sendero local. Intenta extender tu fiebre de endorfinas bajando un poco tu ritmo; esto puede otorgarte unos cuantos minutos más para disfrutar de las vistas.

No tienes que correr rápido para ser mejor "corredor"

Si en algún momento eliges velocidades más bajas para la trotadora recuerda: no hay nada de qué avergonzarse y no hay ninguna razón para sentir presión de apresurar tu ritmo por encima de tu zona de confort. Deberías sentir orgullo tan solo por estar corriendo; ¡sin importar la velocidad o la distancia! Muchas personas se tensan con la sola idea de subirse a una trotadora, así que dar esos primeros pasos es un gran logro que deberías celebrar.

No hay una velocidad oficial que debas alcanzar ni una distancia que debas lograr para poder llamarte "corredor". Solo deber tener seguridad en tus capacidades como corredor, y te sorprenderá la rapidez (y la distancia) que puedes lograr al tiempo que trabajas para cumplir tus metas de ejercicio.

Como siempre, consulta con un médico antes de comenzar cualquier programa de ejercicios. Consulta toda la exención de responsabilidades médicas aquí.