¿Qué supone la buena etiqueta de vestuario?

dos mujeres hablando en un vestuario de Planet Fitness
¿Alguna vez te preguntaste qué puedes hacer para que otros estén más cómodos en el vestuario?

por Catherine Santino

Si alguna vez tuviste un compañero de habitación, sabes que compartir espacios comunes puede ser un asunto delicado. ¿Quién va al baño a primera hora de la mañana? ¿Debo hacer suficiente café para el novio de mi compañera (otra vez)? Y la clásica: ¿¡de quién son los platos sucios de la pileta!?

Teniendo esto en mente, probablemente también sepas que si se establecen algunas normas básicas simples (y se cumplen), se puede evitar la mayor parte de la incomodidad o tensión.

Los mismo ocurre con la etiqueta de vestuario. El vestuario del gimnasio es el lugar creado para refrescarte luego de hacer ejercicio, pero también es un entorno social. Y, en todo entorno social, hay normas tácitas (o algunas veces verbales o escritas) de conducta. Tu primera vez en un vestuario de gimnasio puede ser un poco intimidante, especialmente si eres nuevo en el ámbito del ejercicio físico. Es posible que no sepas qué es aceptable y qué es digno de vergüenza: ¿es raro intervenir en una conversación? ¿cuál es límite para que el tiempo bajo una ducha no se torne excesivo?

Cuando llegues, lee las políticas oficiales del gimnasio y del vestuario (normalmente enumeradas en un cartel, o pide una copia al personal de la recepción). Si también te familiarizas con unas simples normas de etiqueta de vestuario que pueden no estar escritas, puedes eliminar todas y cada una de las inquietudes de novato en el ejercicio, sacar el mayor provecho del tiempo del gimnasio y asegurarte de no sentirte incómodo.

Entra, sal y nadie se molestará

Vamos a sacarnos esto de encima ahora: el asunto quizás más incómodo en los vestuarios es, sin dudas, la desnudez. (No es que estar desnudo cause necesariamente incomodidad, pero todos tenemos diferentes niveles de comodidad cuando se trata de estar rodeado de extraños que están desnudos).

La regla general de oro es: entra, sal y nadie se molestará. Es común estar temporalmente desnudo cuando te pones o sacas la ropa deportiva. "Solo piensa que estás en un espacio público y no en tu patio personal para jugar desnudo", señala Tiffany Yannetta en Racked.

Que sea el mínimo tiempo posible y evita la conversación cuando todos los involucrados están totalmente desnudos. No está vedado, pero cualquier dicho que no sea un breve "Hola" o "Adiós" puede fácilmente convertirse en una situación muy incómoda. Si prefieres no cambiarte frente a otras personas, muchos locales de Planet Fitness ofrecen vestuarios privados para tu comodidad.

Ten en cuenta el espacio personal de los demás

Otra norma de la etiqueta de vestuario es tener en cuenta el espacio que ocupas. Jamás debes diseminar tus pertenencias personales por todo el vestuario como si fuera tu casa. En lugar de eso, conserva tus cosas en un casillero y trae al gimnasio solo lo necesario. ¡Y no olvides tirar las toallas sucias en el contenedor indicado!

Si no hay muchas duchas disponibles en el vestuario, es un gesto amable reducir tu tiempo de ducha el mínimo. Lávate, enjuágate y sal. Puedes esperar a llegar a casa para afeitarte.

Espera a rociarte afuera

Otra cosa, que las rociadas sean para ti: quizás te guste mucho el aroma de tus perfumes y aerosoles corporales, pero pueden irritar a las personas que te rodean, especialmente en un espacio tan condensado. Intenta estar afuera para hacerlo.

Cuando se trata de la etiqueta de vestuario, es bastante simple: haz lo que debas hacer, pero hazlo pensando en los demás.