Recetas de invierno saludables que pueden ayudarte a lograr un equilibrio

salmón y espárragos sobre un plato
¡Las recetas de invierno bajas en carbohidratos pueden ser nutritivas y deliciosas cuando son equilibradas! Utilízalas para mantenerte con energía durante los meses de invierno.
por Cheryl S. Grant

Es importante tener una dieta saludable durante todo el año, como ya sabes, pero hay algo que hace que las personas deseen comidas reconfortantes durante los meses de frío. En especial durante el invierno, cuando muchas comidas se hacen con ricos ingredientes y muchos carbohidratos, puede ser tentador comer de más. Sin embargo, ingerir la cantidad correcta de carbohidratos puede ayudar a alcanzar tu plenitud.

Si bien algunas personas pueden necesitar una ingesta diaria mayor, los investigadores recomiendan ingerir carbohidratos con moderación. Es importante decidir por ti mismo la cantidad de carbohidratos que necesitas. ¡Una buena manera de saber la cantidad es experimentar con algunas recetas de invierno saludables!

Para los que recién comienzan, lo mejor es elegir carbohidratos complejos y evitar los procesados. Intenta consumir solo frutas y verduras frescas, y granos integrales. Posiblemente no necesites hacer un cambio total de alimentación, ¡seguramente ya consumes mucho de lo que necesitas! Lo mejor es comenzar con cambios pequeños, como cambiar el pan blanco por integral o multicereal.

A continuación te mostramos algunas recetas de invierno saludables que puedes probar para desayunar, almorzar y cenar.

Desayuno

Nada mejor para entrar en calor que un tazón con copos de avena en una mañana helada, ¿no? Utiliza avena cortada al acero (o en copos) y trata de evitar las versiones en paquete, ya que pueden contener un alto contenido de azúcar. Puedes equilibrar tu selección al preparar la avena con leche baja en grasas o descremada, o al cubrirla con yogur griego con 0% de grasa.

Los huevos revueltos son una buena fuente de proteínas baja en carbohidratos y quedan muy bien con pan integral tostado. También puedes agregar rodajas de aguacate, tomate y salsa para darle sabor. ¡Las claras de huevos también son de ayuda!

Como regla, siempre debes tratar de equilibrar las recetas de invierno saludables con proteínas y fibra. Si no tienes tiempo a la mañana para preparar una comida, puedes mezclar una taza de yogur griego sin grasa con nueces y frutas frescas para un bocadillo equilibrado. También funciona como bocadillo al mediodía.

Almuerzo

¿No te gusta el sabor de los vegetales? ¡Puedes procesarlos y agregar la mezcla a tus sopas favoritas! Este tipo de plato es excelente para el almuerzo ya que es saciador y saludable.

En particular, las sopas a base de frijoles son excelentes opciones ya que las legumbres contienen un gran equilibrio de carbohidratos, fibras y proteínas; solo evita las recetas que los incluyen en salsas cremosas. Los frijoles negros, las lentejas y los frijoles cannellini pueden agregar sabor como base o de forma individual. Si tienes la intención de ingerir sopas en lata, asegúrate de consultar con anterioridad el contenido de sodio.

Las ensaladas pueden parecer solo un puñado de hojas con un poco de aderezo, ¡pero no tienen por qué serlas! Para preparar una suculenta ensalada de invierno, utiliza espinaca en vez de lechuga y agrega pollo grillado, cebollas rojas, queso feta y tomates. La quinua, mezclada con cebollas, tomates, frijoles negros, pimientos dulces y maíz, también es una buena opción.

Cena

Una buena idea es alimentarse con comidas saludables en la cena, ya que, por lo general, es la última comida del día. Intenta combinar algo de arroz integral (o farro) con brócoli al vapor y una porción de 3,5 onzas de pescado cocido, como el salmón. Si el pescado no es de tu agrado, ¡el pollo grillado también es una opción! Puedes condimentar los mariscos o las aves con sal marina, pimienta negra recién molida, aceite de oliva y jugo de limón.

A medida que planifiques recetas de invierno para probar esta temporada, ten en cuenta que la American Heart Association recomienda ingerir ocho o nueve porciones de aves, carnes rojas y huevos por semana. Visita el sitio web de la organización para obtener más información sobre los tamaños recomendados de las porciones.