¿Se te antoja comer papas fritas? ¡Aquí encontrarás 6 alternativas saludables a las papas fritas que puedes probar!

chips de remolacha en un tazón verde
Ten en cuenta estas alternativas a las papas fritas la próxima vez que tengas un antojo. Además, ¡obtendrás los nutrientes que tu cuerpo se merece!

por Cheryl S. Grant

¿Te encantan las papas fritas? ¿A quién no? Son crujientes, saladas y son un buen acompañamiento para muchas comidas. Está muy bien darse el gusto de comer una bolsa de papas fritas de vez en cuando, pero hay diferentes alternativas saludables que vale la pena probar.

La próxima vez que tengas un antojo de papas fritas, ten en cuenta los siguientes seis sustitutos que te ayudarán también a obtener los nutrientes que tu cuerpo se merece.

1. Batatas fritas

Si eres un fanático a morir de las papas fritas, definitivamente disfrutarás esta versión con batatas. Para preparar una porción en casa, precalienta el horno a 400 grados y luego lava y pela las batatas (si las prefieres sin cáscara). Corta las batatas en rodajas finas y recubre una placa para horno con papel para horno.

Coloca las rodajas de batata sobre la placa para horno cubierta con el papel, asegurándote de que las rodajas no se superpongan. Rocía todo con aerosol para cocinar y luego espolvorea con sal, pimienta y canela. Ahora hornea de 8 a 10 minutos, o hasta que los bordes estén crocantes. Dalas vuelta y hornea durante tres minutos más.

2. Chips de col rizada

Si sientes muchas ganas de comer bocadillos, la col rizada puede hacer desaparecer estos antojos y además ofrecer muchos nutrientes. Según Healthline, la col rizada es uno de los alimentos con más nutrientes sobre la tierra. Contiene una amplia gama de vitaminas, así como también calcio, potasio y magnesio.

Para disfrutar esta alternativa deliciosa, primero precalienta el horno a 400 grados. Lava y seca la col rizada antes de cortarla en pedazos del tamaño de un bocado y luego cubre las hojas con aceite de oliva, sal y pimienta. Extiende la mezcla de manera pareja sobre una placa para horno rociada con aerosol para cocinar y hornea durante 10 minutos.

3. Chips de plátano

¿Necesitas una dosis de almidón? Recurre al primo mayor de la banana, el plátano. Los plátanos, que son ricos en fibras y vitamina A, constituyen una alternativa saludable y sabrosa a las papas fritas. A pesar de que muchas recetas indican que debes freírlos, ¡los plátanos son muy deliciosos horneados!

Para preparar una tanda, comienza precalentando el horno a 350 grados y lavando (y pelando) cuatro plátanos maduros. Envuelve firmemente cada uno de ellos con un papel aluminio y colócalos sobre una placa para horno. Luego, hornea durante 40 minutos. Cuando los saques del papel aluminio, deberían estar suaves, sabrosos y un poco dulces. Córtalos en rodajas y disfrútalos como bocadillo o como acompañamiento de otra comida principal.

4. Chips de coles de Bruselas

Las coles de Bruselas son una alternativa maravillosa a las tradicionales papas fritas debido a que son ricas en antioxidantes, pero aun así son muy crujientes. Primero, precalienta el horno a 400 grados y luego lava y seca una libra de coles de Bruselas. A medida que recortas y pelas las hojas del centro, descarta las capas externas marchitas.

Coloca las hojas de las coles de Bruselas en un tazón grande y recúbrelas con dos cucharadas de aceite de oliva extra virgen y un poco de sal. Coloca la mezcla en una placa para horno y asegúrate de que ninguna hoja esté apilada sobre otra. Hornea de 5 a 10 minutos o hasta que estén doradas y crujientes, luego condiméntalas a gusto.

5. Chips de remolacha

La remolacha no solo contiene nitratos dietéticos, que se ha demostrado que mejoran el rendimiento atlético, sino que también combate la inflamación y mejora la salud digestiva. Y lo que es mejor, ¡es muy fácil convertirlas en deliciosos chips rápidamente!

Primero, precalienta el horno a 375 grados. Luego enjuaga (y friega) tres remolachas antes de cortarlas bien finitas. Divide las rodajas en dos placas para horno recubiertas con aerosol para cocinar. Por último, agrega sal y pimienta y después hornéalas de 15 a 20 minutos.

6. Chips de calabacín

Incluso si no eres fanático del calabacín, realmente debes darles una oportunidad. Para preparar algunos, precalienta el horno a 425 grados. Mezcla en un tazón un 1/4 de taza de migas de pan integral y una pizca de queso parmesano con un 1/4 de cucharadita de sal marina, polvo de ajo y pimienta negra. Luego, coloca un 1/4 de taza de leche descremada (o vegetal) en un tazón poco profundo.

Corta el calabacín en rodajas finas, sumerge las rodajas en la leche y luego cúbrelas con la mezcla de migas. Deja que las rodajas se asienten al colocarlas sobre una rejilla rociada con aerosol para cocinar. Después de unos minutos, coloca la rejilla sobre una placa para horno, hornea durante 30 minutos y ¡a disfrutar!