¿Piensas ponerte metas de ejercicio? Empieza por deshacerte de la báscula

pies en una báscula

La báscula te indica una cosa: tu peso. Es todo. La cosa es que ni siquiera es exacta, ya que si comes algo salado, te indica que pesas más. Si olvidas hidratarte, tu peso baja (por un rato). Además, si cambias la proporción de músculo-grasa, a veces parece como si estuvieras aumentando de peso a pesar de que hayas hecho ejercicio como nunca antes. ¿A qué queremos llegar? Ponte metas de ejercicio, en lugar de metas para perder peso.  

Independientemente de lo que indique la báscula, el ejercicio ofrece muchos beneficios extraordinarios. Así que, al ponerte metas de ejercicio, toma en cuenta estos seis puntos:    

1. El nivel de estrés se reduce casi a lo que es el zen. 

Eso es magnífico, ¿te puso de mal humor que hubiera mucho tráfico? ¿Tienes tres compromisos de tus hijos el mismo día? No importa, eso lo puedes sobrellevar como un maestro de zen. Dado que el ejercicio estimula la serotonina, que es la hormona que te hace sentir sensacional, sentirás que puedes controlar mejor el estrés.  

2. Puedes dormir profundamente.

Ya sea que te cueste trabajo dormirte o mantenerte dormido, o que te levantes sintiéndote grogui, es posible que notes que ahora todo eso ya no te pasa tanto. Ya que, con la reducción del nivel de estrés, ahora te relajas más. Hay estudios que han encontrado que el ejercicio llega a tener un efecto positivo en el ritmo circadiano, el cual es el “reloj del cuerpo” que nos pone a dormir.   

3. El típico bajón de energía del mediodía pasa a la historia.

Ah, y qué tal la cuesta de las 3 de la tarde, cuando la máquina expendedora y la cafetera se convierten en tus mejores amigas. Sin embargo, si haces ejercicio con regularidad, es posible que ya no tengas que pasar tanto tiempo con ellas. Eso se debe a que con el ejercicio los niveles de energía se mantienen uniformes en el transcurso del día y así se evitan esos altibajos que nos mantienen despiertos pero cansados. 

4. Te vas por las escaleras y no precisamente porque el ascensor no funcione.   

Cuando comenzaste a hacer ejercicio, el hecho de irte por las escaleras tal vez era, literalmente, un dolor de cabeza. Además te costaba recobrar el aliento. Ahora las subes y bajas a la carrera. Ese es un indicativo de avance para personas que van al gimnasio, ya que el ejercicio aumenta la eficacia cardiovascular. De hecho, el músculo cardíaco aumenta de tamaño (¡literalmente se tiene un gran corazón!), lo cual hace posible que bombee mejor la sangre. Además, te recuperas con mayor rapidez.

5. Te resulta más fácil levantar objetos pesados. 

Sea cual sea el ejercicio que hagas, lo más probable es que veas cambios en el tono muscular… ¡y que tengas fuerza! Para algunas personas, al aumentar la masa y la tonificación muscular, se llega a reducir el peso debido a que el músculo es más denso y compacto que la grasa. Con eso el hecho de ver la báscula a cada rato ya no tiene que ser un ejercicio.

6. Por último, ahora sí recuerdas dónde dejaste las llaves.

El ejercicio no solamente te ayuda a concentrarte mejor, sino que hay un estudio en el que se halló que aumenta el tamaño del hipocampo, que es la parte del cerebro que se encarga de la memoria. Si haces ejercicio ahora, más tarde te vas a acordar del nombre de la persona que te encuentres en la tienda.

El uso correcto de la báscula

Pues sí, es útil tener una báscula, incluso te motiva, pero prestarle demasiada atención al peso que nos indica podría tener un efecto contrario. Es por eso que en Planet Fitness no vas a encontrar básculas. Nosotros simplemente creemos que hay mejores maneras de medir el éxito. Porque … no nos obligues a repetirlo … ¡tú eres más que una cifra! ¡Adelante!