¿Andas con los nervios de punta? Haz ejercicio para mitigar el estrés.

chica corriendo en una trotadora en un club de Planet Fitness

Un poco de estrés está bien (¡en serio!). Cada vez que el cortisol (la hormona del estrés) aumenta, puede incrementar tu nivel de productividad y concentración.

Por otra parte, si ese cortisol se queda, es ahí donde empiezan las malas noticias. Fatiga, ansiedad, hipertensión arterial, insomnio, malos hábitos alimenticios… ¡válgame! No obstante, estudios indican que existe un remedio casi seguro: el ejercicio puede reducir el estrés. Funciona de esta manera:

Estimula la producción de endorfina

Cada vez que haces ejercicio para quitarte el estrés, el nivel de cortisol baja y la producción de endorfina aumenta. Dicha sustancia es el neurotransmisor que indica al cerebro que uno se siente bien. Es difícil sentirse estresado si andas de buen humor.

Mejora la calidad del sueño

El estrés y el sueño no se llevan bien, ya que te la pasas piensa y piensa, y de repente te das cuenta de que ya son las 2 de la mañana. ¡Puf! Sin embargo, el ejercicio ayuda de varias maneras. Al hacerlo, aumenta la temperatura del cuerpo y, a medida que te refrescas, tiendes a relajarte. El ejercicio también sirve para reajustar el ritmo circadiano, el cual es el reloj interno que indica al cuerpo que ya es hora de irse a dormir. Estudios recientes sugieren que si las personas no realizan suficiente actividad física, existe la posibilidad de que el ritmo circadiano sea más lento. Si eso sucede, se dificulta más la tarea de dormirse y mantenerse dormido.

Mantiene constantes los niveles de energía

Ah, ese bajón de energía de media tarde. Te pone de mal humor y sientes hambre. Sientes cansancio. Luego, viene el jefe y te pone otro proyecto sobre el escritorio. Me lleva el tren. Lo más probable es que una gran parte del estrés sea causa del bajo nivel de energía y de azúcar en la sangre. Una manera en la que el ejercicio reduce el estrés es manteniendo constantes los niveles de energía y de azúcar a lo largo del día, incluso horas después de hacerlo.

Ayuda a la memoria

Al hacer ejercicio para mitigar el estrés, el ritmo cardíaco acelerado hace que fluya más sangre por el cuerpo, sobre todo en el cerebro. Eso estimula algunas regiones como el hipocampo, que es la parte del cerebro que se encarga de la memoria. ¿Te has dado cuenta de que cuando sientes estrés es más fácil que se te olviden detalles? Así que si haces más ejercicio, sabrás dónde dejaste las llaves, por fin.

Te ayuda a combatir el estrés con más eficacia 

El ejercicio “enseña” a los sistemas, cardiovascular, nervioso y muscular, a comunicarse entre ellos con más eficacia. Investigadores han observado que mientras mejor se comunican esos sistemas, más eficiente te vuelves para reaccionar ante el estrés. ¿Conclusión? El ejercicio que hagas ahora te puede servir para controlar el estrés incluso dentro de mucho tiempo.

La conexión entre el cuerpo y la mente

Al considerar la forma en que el ejercicio reduce el estrés, el hecho de ir al gimnasio ya no parece ser solo con el fin de trabajar el cuerpo. Más bien, también se estimulan las sustancias químicas del cerebro que nos hacen sentir bien y se sienten los efectos mucho después de hacer ejercicios cardiovasculares o de levantar pesas. Lo mejor de todo es que hay estudios que demuestran que cualquier forma de ejercicio ofrece resultados, ¡siempre y cuando te pongas en movimiento!