5 beneficios de hacer ejercicios que no has escuchado aún

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Puede que estos cinco beneficios poco conocidos de hacer ejercicio sean justo la inspiración que necesitas para programar la próxima visita al gimnasio.

por Catherine Santino

Puede que parezca que los beneficios de hacer ejercicios sean bastante sencillos como mayor actividad, mayor energía y menor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares y otras enfermedades. ¡La lista continúa!

Pero hacerse tiempo periódicamente para entrenar puede tener otros beneficios importantes que quizá no conozcas. Por ejemplo, ¿sabías que el ejercicio puede mejorar tus sentidos, como el oído y la vista? ¡Sí, leíste bien!

Puede que estos cinco beneficios poco conocidos de hacer ejercicio sean justo la inspiración que necesitas para programar la próxima visita al gimnasio.

1. El ejercicio puede ayudarte a concentrarte

En un mundo donde pasamos nuestros días respondiendo correos electrónicos o distrayéndonos con los teléfonos, puede que nos cueste concentrarnos durante un tiempo considerable. De manera interesante, hay estudios que demuestran que el ejercicio puede ser sencillamente la respuesta a este problema.

En un artículo publicado en Medicine & Science in Sports & Exercise, los científicos estudiaron a 32 hombres adultos que informaron tener los síntomas de TDAH. Los investigadores midieron la capacidad de los hombres para prestar atención y realizar tareas mentales después de estar sentados o pedalear durante 20 minutos. El informe demostró que el ejercicio mejoró los niveles de energía y motivación de los sujetos, además de reducir los sentimientos de depresión y confusión.

2. Hacer ejercicio puede detener el proceso de envejecimiento

Puede que te sientas #ForeverYoung, pero lo cierto es que, todos envejecemos. ¡Sin embargo, tenemos buenas noticias! Resulta que una rutina de ejercicio regular puede mejorar realmente la salud de tu ADN.

En un pequeño estudio publicado en el journal Science Advances, los investigadores de la Universidad Católica de Louvain en Bruselas descubrió que la actividad física ayudó a retrasar el envejecimiento de células en los sujetos de prueba. Obviamente es imposible detener el tiempo, pero el estudio descubrió que el ejercicio incrementó los niveles de un compuesto que protege una sección de los cromosomas que la responsable del envejecimiento.

Estupendo ¿no?

3. La actividad regular puede prevenir enfermedades

Los resfriados son por lejos la parte más irritante del invierno, y a veces parece imposible combatirlos, especialmente cuando todos a tu alrededor tosen y estornudan. Pero en un estudio de 12 meses de duración publicado en The American Journal of Medicine (AJoM), se informó que aquellas personas que hacían ejercicios regularmente tenían considerablemente menos resfriados que aquellas que solo realizaban estiramientos.

4. Los ejercicios pueden mejorar los síntomas de una enfermedad crónica

Quizás se piense que el enfermo crónico deba mantenerse alejado de todo lo que sea extenuante; sin embargo, el Dr. Robert Sallis, un médico familiar en el Centro médico Kaiser Permanente Fontana en California, ha visto de primera mano los beneficios de hacer ejercicios.

El Dr. Sallis ha recetado ejercicio regular a sus pacientes desde 1990 y le cuenta a Time que, "Funcionó realmente de manera asombrosa, en particular en mis pacientes más enfermos. Si pudiese lograr que lo hicieran de manera regular, incluso caminar, cualquier cosa que aumente un poco el ritmo cardíaco, vería mejoras impresionantes en su enfermedad crónica, sin mencionar otros asuntos como los niveles de depresión, ansiedad, ánimo y energía".

5. El ejercicio de rutina puede mejorar el oído y la vista

Sí, así es. De acuerdo con otro estudio de AJoM de más de 68.000 enfermeras durante más de 20 años, se descubrió que caminar al menos dos horas por semana está asociado con un menor riesgo de pérdida de audición. En un estudio similar a 50.000 corredores y caminantes, aquellos que hacían ejercicios más enérgicamente tenían un 42 por ciento menos de probabilidad de desarrollar cataratas que aquellos que hacían ejercicios con menor energía.

Las posibles razones detrás de estas correlaciones son que el ejercicio tiende a reducir la inflamación (protege contra la enfermedad ocular) y puede incrementar el flujo sanguíneo hacia los canales auditivos (previene la pérdida auditiva). ¿Quién hubiera pensado?

Como siempre, consulta con un médico antes de comenzar cualquier programa de ejercicios. Consulta toda la exención de responsabilidades médicas aquí.