Caminatas de caridad: buenas para el cuerpo y el alma

grupo de personas participando en una caminata
Las caminatas de caridad pueden ser beneficiosas para tu cuerpo y tu alma. A continuación, te mostramos algunas razones para entrenar e inscribirte en una de estas caminatas hoy.

por Lindsay Tigar

 

No hace falta decir que el ejercicio puede beneficiar tu salud física y mental; pero si tu rutina diaria de ejercicios cardiovasculares también pudiera ayudar a otros estarías completamente interesado, ¿verdad? Allí es donde entran las caminatas de caridad.

Estos eventos, que pueden ser competitivos o no, varían en tamaño, nivel de habilidad y motivo. Sin importar dónde vivas, es probable que en algún momento hayas visto oportunidades de caminatas de caridad que se presentan en parques locales, escuelas y centros de ciudades.

Si bien hay una amplia lista de caminatas de caridad que puedes elegir, una cosa es segura: esta actividad, que es fácil de encontrar y completar, aumenta muchos de los beneficios saludables para el corazón (de manera real y figurativa). A continuación, te mostramos lo que necesitas saber sobre las caminatas de caridad y te damos información sobre cómo pueden beneficiar tu cuerpo y alma.

Los médicos generalmente indican hacer caminatas

Combinar una actividad constructiva en apoyo de una caridad con un ejercicio ligero como la caminata tiene mucho sentido. Los doctores, entre ellos el Dr. Thomas Frieden, ex director de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades, durante mucho tiempo han defendido con vehemencia la importancia de caminar.

"La próxima vez que tengas que realizarte un control, no te sorprendas si tu doctor te prescribe caminar," apunta el Dr. Frieden en una nota para Harvard Health. "Sí, esta simple actividad que has estado realizando desde que tenías aproximadamente un año, ahora se promociona como lo más cercano a un medicamento milagroso."

Al parecer, una simple caminata puede hacer maravillas. De hecho, el Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos recomienda a todo adulto realizar 150 minutos de ejercicio moderado-intenso (también conocido como caminata) por semana. Si bien moverse es mejor que no hacer nada, para cumplir con los requisitos del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos, deberías caminar enérgicamente, logrando un promedio de al menos 2.5 millas por hora.

Caminar puede mejorar tu salud en general y tu sistema inmunitario

Existen diversos beneficios evidentes relacionados con la caminata, como una mejora en la salud cardiovascular y el equilibrio; pero también existen otros motivos menos conocidos para ponerte un par de zapatillas y moverte. Por ejemplo, para combatir dolencias y dolores articulares, muchos médicos sugieren caminar de cinco a seis millas a la semana. Esto puede ayudar a reducir los problemas de artritis ¡o incluso evitar que aparezcan!

Incluso si no estás lidiando con dolores o malestares, caminar es una manera estupenda de darle a tu sistema inmunitario un impulso poderoso, especialmente en los meses donde hay más incidencia de resfriados y gripe. Según un estudio de la Escuela de Medicina de Harvard que involucró a 1,000 hombres y mujeres, quienes caminan al menos 20 minutos al día (un mínimo de 5 días a la semana) tienen un 43% menos de ausencias por enfermedad en comparación con quienes se ejercitan una vez a la semana o menos.

Caminar con un propósito podría ayudarte a dormir

Teniendo estos beneficios para la salud física en mente, también es importante recordar que las caminatas de caridad son, de hecho, para la caridad. En lugar de simplemente cronometrar tus 150 minutos a la semana, estas caminatas organizadas pueden otorgarle un propósito mayor a tu ejercicio, y un estudio reciente de Northwestern Medicine y Rush University Medical Center expresa que trabajar por un propósito superior puede ayudarte a dormir mejor por la noche.

De hecho, Save the Children ha apodado al sentimiento de satisfacción que frecuentemente se siente durante y después de los eventos de caridad como el "éxtasis del ayudante". Esto se experimenta generalmente como una mejora del estado anímico y la autoestima en un corto período de tiempo.

Busca lo que va bien con tu estilo de vida

Entonces, ¿cuál es el primer paso? Debes encontrar la caminata de caridad correcta para ti. Muchas caminatas varían en longitud (desde 3K hasta un maratón), así que es importante considerar el nivel de actividad que deseas. Algunas caminatas de caridad frecuentemente ofrecen la opción de hacer ciclismo o correr, si eso te gusta más.

Sin importar si optas por una caminata de caridad competitiva o una más relajada, se puede decir con certeza que la causa es lo más importante. Cuando planees tu próxima caminata, encuentra una causa que realmente te apasione. Esto puede hacer que la experiencia en general sea más satisfactoria. Para encontrar las próximas caminatas de caridad en tu área, busca avisos en el periódico local o mira las publicidades en línea hasta que encuentres la correcta para ti.

Y antes de que te inscribas, considera qué te pide la carrera. Algunas caminatas de caridad requerirán que los participantes recauden una cierta cantidad de dinero o consigan el resto hasta que hayan alcanzado su objetivo; así que haz lo que sea mejor para tu presupuesto y encuentra una caminata que se ajuste a tus necesidades financieras (y personales). ¡Feliz caminata!