¿Es seguro ejercitarse dos veces al día?

mujer saltando escaleras afuera
Si bien es bueno hacer ejercicio una vez al día, ¿será mejor hacerlo dos veces al día?
por Cheryl S. Grant

¿Terminaste tu corrida matutina y te sientes como un campeón? ¡Genial! Si aún pretendes pasar por el gimnasio en tu camino a casa, es posible que te preguntes si es seguro ejercitarse dos veces al día. No te preocupes; tenemos las respuestas.

Las razones correctas

Cuando se trata de hacer sesiones dobles en el gimnasio, existen muchas buenas razones para regresar a ejercitarse; pero es importante no excederse. Si has estado haciendo ejercicios por un tiempo y estás buscando llevar tu rendimiento al siguiente nivel, no tiene nada de malo que hagas otra visita al gimnasio. Sin embargo, si eres nuevo en el ejercicio y piensas pasar por el gimnasio dos veces al día para ver los resultados que deseas, ¡es probable que quieras volver a considerar la idea de hacer una sesión doble!

Cumplir con tus metas lleva tiempo y la paciencia es clave. Sobrecargar tus músculos al regresar por otra sesión de ejercicios, especialmente cuando eres nuevo en el gimnasio, puede incrementar el riesgo de sufrir lesiones y potencialmente hacer que te sientas agotado.

Cumplir con las indicaciones

El tiempo puede ser de importante consideración cuando programas tus ejercicios, ¡y dividir una sesión de ejercitación en dos sesiones por separado puede ayudarte a cumplir tus metas sin que descuides las otras actividades de tu lista diaria! Generalmente el Departamento de Salud y Servicios Sociales de los Estados Unidos recomienda, al menos, de 150 a 300 minutos de ejercicio de intensidad moderada a la semana. Puedes ser flexible al momento de tomar la decisión: puedes dividir el ejercicio de 20 a 40 minutos diarios siete días por semana, o de 30 a 60 minutos cinco días por semana con dos días de descanso. Y si no tienes tanto tiempo de sobra en un día ajetreado, ¡incluso ejercitarse 10 minutos es mejor que nada!

No importa cómo dividas tus ejercicios, tu objetivo debe ser lograr un balance entre ejercicios cardiovasculares (como andar en bicicleta, hacer senderismo, o hacer una caminata enérgica) y entrenamiento de resistencia (como ejercicios con peso corporal o entrenamiento con pesas).

Lograr un equilibrio

Para evitar correr el riesgo de sobrecargar o forzar un músculo, realiza variaciones en tus rutinas de ejercitación. Si planeas dividir tu ejercitación diaria en dos sesiones, considera realizar la sesión cardiovascular primero y la sesión de entrenamiento de fuerza luego (o viceversa), para no sobrecargar ciertos músculos. Puedes disfrutar de un trote ligero a la mañana para despertarte y luego ir al gimnasio para realizar 20 minutos aproximadamente de entrenamiento de resistencia luego del trabajo, ¡mientras te sientas de ánimo para hacerlo y no te esfuerces demasiado!

También resulta de suma importancia darte el tiempo suficiente entre los ejercicios para recuperarte. Si entrenas dos veces al día, quizás puedes descansar al día siguiente, o simplemente disfrutar de una caminata relajante. ¡Esto le brinda a tus músculos tiempo para descansar! De esta manera, cuando comiences a realizar tus próximos ejercicios, probablemente te sentirás con más energía y motivación. Y del mismo modo que no puedes conducir tu automóvil sin gasolina, ¡es importante que ingieras comidas bien balanceadas con carbohidratos, fibras y proteínas si piensas ejercitarte dos veces al día!

¿Cuánto es demasiado?

Si te ejercitas demasiado, corres el riesgo de dañarte en lugar de beneficiarte. El sobreentrenamiento puede provocar una variedad de posibles problemas, como lesiones por agotamiento o sobrecarga. Realizar ejercicios de resistencia por largos periodos ha sido relacionado con otras cuestiones serias como cambios en la estructura del corazón, fibrosis, y agrandamiento de arterias. Ten cuidado y consulta con tu médico si eres una de esas personas que desafían sus propios límites al competir en actividades extremas como maratones, ultramaratones, o carreras de bicicleta de larga distancia.

Incluso si no participas de esos deportes extremos, es mejor encontrar tu punto ideal y evitar excederte en el gimnasio. Realizar actividad física intensiva por más de 60 minutos al día puede producir efectos adversos sobre la salud. Por ende, si bien es fantástico sentirse motivado para hacer ejercicio y cuidar de uno mismo, ¡asegúrate de escuchar a tu cuerpo! Crea resistencia visitando regularmente el gimnasio y prestando atención a cómo te sientes. Si no te sientes al 100%, no te esfuerces en una sesión de gimnasio. Lo que realmente importa es seguir un estilo de vida saludable, así que tómate tus días de descanso cuando los necesites. Al igual que con la mayoría de las cosas, la moderación es clave.

Como siempre, consulta con un médico antes de comenzar cualquier programa de ejercicios. Consulta toda la exención de responsabilidades médicas aquí.